Aquí no hay una carta eterna, pero sí una selección de cosas que molan. Raciones de las que se recuerdan, quesos que te sacan una lagrimita y vinos naturales que no encontrarás en la estantería del súper. Cada semana hay alguna sorpresa, pero esto es lo que suele caer sí o sí.
Tiernas hasta derretirse. Cocinadas a fuego lento con vino del bueno. Se te van a caer los lagrimones.
Sabroso, suave y con ese puntito herbal que engancha. Pollo del que corre, no del que vuela en bandeja.
Nada de bola de pescado misterioso o extraño. Esto es bonito del fresco, con salsa que pide pan sí o sí.
Una selección que cambia, pero nunca falla. Cabra, oveja, vaca… todos con carácter y sin pijadas.
La mezcla que no sabías que necesitabas: salado, frío, suave y potente. Una locura en la boca.
Con todo lo que deben tener. Bien potentes, bien castizos y bien picantitos. Cucharón y a gozar como te gusta.
Simple, sí. Pero cuando el tomate sabe a tomate… no hace falta más. La ventresca lo remata.
Nuestra versión de las de toda la vida, pero con un toque travieso. Torrezno, pimentón y puro vicio.
Tiernos, jugosos y con un toque picante. Vamos, que ni falta hace explicar más. Pídelos y luego nos das las gracias.
WhatsApp us